Creo en la frase "No se extraña a quien se lleva en el corazón", pero a veces pareciera que llevar eso que se extraña en ese músculo, que da muchos problemas, no fuera suficiente.
Cuando extrañamos, nos volvemos locos porque tomamos en cuenta cada detalle que nos ayude a torturarnos para recordar cosas, momentos o personas que no tenemos en ese momento, pero que quisiéramos que estuvieran.
Puede darte hasta dolor de cabeza, ese dolor que ya no es rico, porque prefieres guardar silencio ante tus emociones, en lugar de preguntarte si puedes hacer algo para dejar de extrañar.
Podemos extrañar a esas personas que justamente cuando ya nos empezábamos a llevar bien, se van, pero ¿ Somos capaces de respetar el proceso de olvido o nos apresuramos para no sentir que hemos perdido?
No quiero decir más, porque en este momento extraño, recuerdo más de lo que quisiera, porque lo que quiero no lo tengo, porque aunque no quiera aceptarlo, no sé dónde está.
Love of my life
No hay comentarios:
Publicar un comentario