A veces huimos del silencio, pero en realidad lo que no queremos escuchar es nuestros propios pensamientos.
Nos cuesta mucho trabajo dejar a un lado todas esas historias que nos hacemos en la cabeza para encontrar una respuesta a lo que pasa o a sentimos. Cuando dejemos de interpretar los hechos, empezaremos a disfrutar el silencio que la tranquilidad y el equilibro en nuestro corazón nos da.
Le tenemos miedo a hacer cosas diferentes que nos permitan escuchar otra cosa que no sean nuestras ideas, porque en ocasiones, lo más difícil, es enfrentarnos a nosotros mismos.
Falta atrevernos a disfrutar de nuestra compañía, sin la necesidad de estar hablando, de sentirse renovados, falta, volver a encontrarnos.
Cuando caminas sin pensar algo en específico, encuentras la respuesta a lo que te quita el sueño
Love of my life
No hay comentarios:
Publicar un comentario