viernes, 2 de enero de 2015

Ser coherentes

Cuando se trata de que tengamos coherencia en nuestros actos la vida se vuelve una pesadilla, porque creemos hacer lo correcto o lo que nos hace felices, pero somos muy valientes cuando a los que les toca ser coherentes son a los que están, porque pareciera que somos expertos en el tema, aunque no lo dominemos muy bien.

Las personas se vuelven todos unos jueces, cuando de ser coherentes otros, se trata, pero ¿Podemos dejar de creer en las personas porque no son coherentes con lo que nos vendieron al ofrecer su amistad o una relación?

Nos pasamos la vida luchando con los que nos acompañan en la vida para ser coherentes. Lo que no notamos es que a veces, hace falta en la vida un poco de incoherencia para volver a tomar nuestro camino.

Ser incoherentes no es tan malo si la persona indicada está a nuestro lado para recordarnos lo que somos y en lo que creemos.

Nuestros ideales son el guía interior que permitirá que elijamos en qué creer, pero las personas que nos quieren son las que nos pegan de cachetadas cuando estamos perdidos.



Cuando seamos coherentes siempre, habremos muerto, porque para encontrar el camino hay que encontrar personas que nos recuerden lo perdidos que hemos estado.


Love of my life

No hay comentarios:

Publicar un comentario