Si alguno de ustedes está en una situación en donde la gente cree que uno tiene algo mejor que ofrecer, pero que no se lo dicen constantemente, es recomendable que esas personas se queden en tu vida porque en el fondo, esperan que hagamos algo más que solo conformarnos con lo que tenemos, en vez de liberar todos esos pensamientos que no dependen del tiempo, sino de la gente que te acompaña en esta difícil transición.
Mientras esperamos que otros crean en nuestras acciones, deberíamos primero cuestionarnos hasta cuándo empezaremos a creer en lo que hay de valioso en ellas.
Pareciera que nos gusta comprar ideas negativas, disfrazadas de malas interpretaciones que nos engañan para perder cosas importantes. Aunque no lo aceptemos, esos disfraces son creaciones de nuestros miedos y es que el que los demás crean en nosotros depende de lo que hagamos por creer en estas acciones locas que utilizamos día a día.
En las relaciones es importante tener a quien recurrir cuando no nos soportamos ni a nosotros mismos en los peores momentos.
Somos tan absurdos, que nos encanta sabotearnos y romper toda oportunidad para creernos capaces de lograr algo. Enfrentamos personas que no creen en nuestras nuevas actitudes, pero eso no evita que superemos el frío en el estómago cuando no resolvemos todo.
Lo único que hay que hacer es creer y al final, cuando logremos nuestras metas, los demás tendrán la seguridad de que preferimos a alguien que nos diga lo que a en ocasiones, no nos gusta escuchar.
Por eso, es mejor tener un amigo incondicional, que sea capaz hasta de ponerse un tatuaje para no olvidar la amistad.
Un tatuaje es para toda la vida
Love of my life
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