A veces, basta una sola sensación para que pensemos cosas, que tal vez, no son.
Cuando queremos que suceda algo que nos hará sentir mejor y no ocurre, o pasa pero no de la forma que nosotros quisiéramos, aparece algo inesperado que escribe en nuestras mentes pensamientos que nos torturan.
Dejamos que esa sensación nos controle y hacemos cosas de las que nos arrepentimos después, puede que no sean tan malas como nosotros creemos, pero no ayuda mucho que nos pasemos redactando historias de lo que pudiera estar sucediendo.
Es que esperamos una respuesta de alguien que ni siquiera sabe que nosotros esperamos algo de ella. Por eso, debemos ser sinceros y hacer lo que queremos en el momento que sentimos, pero es muy importante que nos demos cuenta por qué queremos actuar y así, si las razones son las adecuadas, podremos saltarnos esa tortura llamada ansiedad.
En ocasiones no podemos controlar todos esos pensamientos y sentimientos, por eso es mejor aceptarlos, vivir con ellos y esperar que las cosas lleguen solas, que al parecer eso es lo más difícil de lograr.
Buscamos que de alguna manera, las cosas ocurran y eso es lo que nos tortura, aunque la verdad, hacer historias alimenta la creatividad, pero que esas historias se vuelvan en nuestra contra porque no esperamos que la vida nos sorpresa, eso es perder el tiempo para ser libres.
Cuando dejes de controlar las cosas, pasarán
Love of my life
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