miércoles, 31 de diciembre de 2014

Ser honestos

Navegar en esta sociedad con banderita de honestidad a veces suele ser complicado, ya que no solemos ser honestos ni con nosotros mismos.

Nos convencemos con pensamientos y sentimientos que ni existen, solo que los usamos para refugiarnos.

Tantas veces pedimos honestidad que evitamos reflexionar si realmente estamos listos para tener personas honestas en nuestra vida. No sabemos aprovecharlas por miedo a que se enojen o a que no entiendan nuestro punto de vista.

En pocas palabras, somos honestamente tontos, porque si habláramos siempre con la verdad de nuestros pensamientos y sentimientos, no habría interpretaciones o juicios que nos ponen a la defensiva y que solo logran alejarnos de las personas que alguna vez, intentaron ser honestos ante nosotros o con las que  pudimos haber hablado con la verdad, sin embargo, elegimos el camino fácil: callarnos para no perderlas.

Simple, la honestidad no es como el dolar, que sube y baja, la honestidad está o no en nuestras vidas, va ligada a la confianza, que si no la utilizas y la cuidas tiende a desaparecer.

Es por ello, que ser honestos no se trata de que te beneficie o no, debe ayudarte a permanecer con personas que valgan la pena.

Huir no te hace victorioso, ser honesto te hace valioso, porque el valor es la esencia de las cosas que dices aunque esa persona se enoje.

Love of my life

martes, 30 de diciembre de 2014

Empezar de cero

Cuando nos encontramos con alguien que nos dice constantemente que cambiemos y que si cambiamos nos convertiremos en mejores personas, es cuando llega la pregunta a  la que tanto le tememos, ¿ Puedo cambiar o seguiré siendo la persona con hábitos inservibles. 

Después de replantear qué podríamos cambiar y por qué lo cambiaríamos, llega el justo instante para decidir cuándo es el momento para empezar todas esas nuevas metas, que nos llevarán a mejorar para uno mismo.

Creo que existen 3 tipos de mejoras, las que haces por los demás, las que haces para demostrarle a otros que si se puede cambiar y las que se hacen por uno mismo.

Estamos tan acostumbrados a que nos digan que cambiemos, que llega el punto en que creemos que no somos capaces de mejorar.

No escuchamos a esa persona que nos habló de esas dosis que podrían funcionar en nuestra vida, hasta que se van porque se cansaron de esperar, te bloquean de tu vida, como si fuera igual de fácil bloquearlas del corazón.

Y es que nos la pasamos viendo qué podemos cambiar o qué pueden cambiar los que están a nuestro alrededor. Parece que el destino se encarga de poner en nuestro camino a personas que por alguna extraña razón quieren que cambiemos, pero ¿Será que en verdad no queremos cambiar o solo no aceptamos que somos capaces de mejorar? 

Los cambios son difíciles, pero en ocasiones tenemos que enfrentarnos a nosotros mismos para poder convencernos de que somos más que todos esos hábitos.

Lo importante de los cambios no es hacerlos, es aceptarlos para que nos funcionen.

Aceptar que uno puede mejorar

Love of my life