viernes, 9 de enero de 2015

Aceptar nuestros problemas

Buscamos echarle la culpa a alguien más de lo que nos pasa, pero nunca podremos huir de nuestros problemas. Intentamos olvidarlos, dejarlos a un lado, tratamos de no pensar en ello. 

En realidad, no podemos quitarlos del camino y ya, aunque no queramos en algún momento tenemos que resolver todos esos problemas.

Tenemos las respuestas a los problemas, pero a veces lo que nos falta, es fuerza de voluntad para atacarlos, luchar para que se desvanezcan y que no nos persigan por el camino que nos queda.

Si los solucionáramos cuando contamos con las posibilidades para hacerlo, nos evitaríamos muchos dolores de cabeza, pero en ocasiones no nos parece tan sencillo hacerlo y preferimos vivir con la eterna duda si hubiéramos podido borrar los problemas.

Las personas que están a nuestro alrededor, nos tratan de enseñar que todo problema tiene solución. Aunque no lo creamos, esos seres maravillosos que nos dan lecciones de vida, tienen algo de razón, pero cuando nos damos cuenta, ya es demasiado tarde para agradecerles por habernos enseñando tanto.

Sin duda, las personas cumplen ciertas funciones en nuestra vida y eso nos servirá para sentir apoyo cuando tenemos problemas. Solo hace falta aprovechar a esas personas y mantenerlas, para que el día de mañana, no nos arrepintamos de haberlas perdido.


Fe y paciencia


Love ofmy life

jueves, 8 de enero de 2015

Pelear

¿Será que nos encanta pelear con las personas que queremos? Yo estoy segura que si, porque suele ser divertido llevarle la contra a alguien de la que se tiene seguridad que sus opiniones, pensamientos y sentimientos tienen algo de lógica ante los nuestros.

Las personas que están a nuestro alrededor suelen aparecer por algo, para enseñarnos el valor de las cosas, para guiarnos en el camino que en ocasiones olvidamos o para simplemente recordarnos que existen personas que aún se preocupan porque nosotros seamos felices.

Las peleas, aunque no lo parezcan, nos acercan a los seres que más queremos, hacen más divertida una relación ya sea amoroso o de amistad, porque las reconciliaciones después de toda pelea, desaparecen cualquier molestia.

Aunque en ocasiones, las peleas no ayudan como deberían, están ahí porque no sabemos controlar lo que sale por nuestra boca. Y así, terminamos dañando algo muy importante en nuestra vida, la relación, que sea cual sea, nos parece de gran valor.

No nos damos cuenta que las peleas, sí, son divertidas, pero también llevan algo de dolor. Y es que uno no se la puede pasar peleando todo el tiempo, porque al final del día, habrá alguien que ya no quiera estar ahí para continuar con batallas que no llevan a ninguna parte.

Las peleas deben ayudar a que las personas crezcan juntan, unidas, pero si no funcionan para eso, deberán ser sustituidas por algo más divertidas que el simple hecho de llevarle la contra a alguien. Es importante mencionar que aguantar y soportar parece lo mismo, pero no lo es. Se soporta lo que no se quiere, pero se aguanta lo que se decide. Es por ello que si decidimos aguantar peleas, que sean por ganar la guerra ante nuestros miedos, angustias, pero no para ganar poder ante nuestros seres queridos.


Bien dicen que en la guerra y en el amor todo se vale, pero se vale para ganarle a los miedos no a las personas.


Love of my life

Aprovechar el silencio

A veces huimos del silencio, pero en realidad lo que no queremos escuchar es nuestros propios pensamientos.

Nos cuesta mucho trabajo dejar a un lado todas esas historias que nos hacemos en  la cabeza para encontrar una respuesta a lo que pasa o a sentimos. Cuando dejemos de interpretar los hechos, empezaremos a disfrutar el silencio que la tranquilidad y el equilibro en nuestro corazón nos da.

Le tenemos miedo a hacer cosas diferentes que nos permitan escuchar otra cosa que no sean nuestras ideas, porque en ocasiones, lo más difícil, es enfrentarnos a nosotros mismos.

Falta atrevernos a disfrutar de nuestra compañía, sin la necesidad de estar hablando, de sentirse renovados, falta, volver a encontrarnos.


Cuando caminas sin pensar algo en específico, encuentras la respuesta a lo que te quita el sueño


Love of my life

Enfrentar el miedo

Suelo tenerle más miedo a la palabra que a la sensación, hablar de miedo es como si me ofendieran, pero ¿Por qué molesta tanto que te digan que tienes miedo?

Yo creo que es porque realmente no tengo miedo, sino simplemente son situaciones las cuales no he vivido y eso me genera incertidumbre, pero no miedo.

Alguna vez, una persona muy importante en mi vida, me dijo que el miedo no existe, que es solo algo que no nos permite actuar y el día de hoy, acepto que tiene razón. Cuando vivimos con "miedo", es porque no somos capaces de aventarnos a lo desconocido, dejar de planear, dejarnos sorprender, preferimos lo cotidiano, aunque no nos haga feliz, pero al menos ya lo conocemos.

Enfrentarse al miedo, suele ser algo complicado, porque ¿Cómo enfrentas algo que no existe? Resulta imposible y te das cuenta que el miedo es algo parecido al amor no correspondido, ese que te hace sufrir pero que ya sabes el final, que poco a poco irá desapareciendo hasta que vuelva a generarse otro tipo de amor.

Le tenía miedo a muchas cosas, sobretodo a perder a las personas que quiero y que forman parte importante de mi vida, pero ya he perdido dos y con la última aprendí, que fue mi culpa, por no controlar algo que no existe, el miedo, a que por otra razón o situación la perdiera, que decidí perderla yo.

El miedo solo nos hace infelices, porque nos hace esperar cosas que tal vez no lleguen o tal vez aparezcan mejor, pero no lo sabemos. Es por eso, que el miedo debe quedarse en esa bolsa de basura, arrumbado con los libros viejos ya leídos o en el cajón que nadie ocupa.


No utilices el miedo como una casa, utilízalo como un trampolín.

Love of my life

miércoles, 7 de enero de 2015

Estar mejor sin ti

Creer que estamos mejor sin alguien es diferente a vivirlo y escucharlo de esa persona. Duele, si lo vemos desde el punto de vista en que hemos perdido a alguien importante en nuestra vida por una decisión que al parecer es de uno, pero que suele convertirse en una decisión de ambas partes.

Estar mejor, no significa que ya no le sirves a esa persona, significa que en la etapa que estuviste cerca de ella, hiciste lo suficiente, pero no alcanzó para que te quedaras cerca.

Este blog inició como un medio de desahogo para afrontar aquella pérdida, que si no me equivoco ya había sucedido desde el momento en que decidimos no hacer nada.

No me queda otra opción más que aceptar el resultado de esa lucha, porque ante la respuesta "Estoy mejor sin ti", no se puede hacer mucho.

Solo creo que si uno decide alejarse de alguien, debo decir que esa persona no debe creer que cuando decida regresar todo seguirá igual.

A veces las personas terminan agotando todas las posibilidades para llegar a un acuerdo, incluso humillándose, buscando a personas que simplemente quieren irse.

A pesar de todo, cuando uno quiere agotar esas posibilidades y no funciona, debe uno mantener la cabeza en alto, porque al menos, se hicieron a un lado todos esos miedos, al cruzar la puerta, decir hola y recibir solo un adiós.


Let it go


Love of my life

Dejar de compensar

Este suele ser uno de los temas más difíciles para mi. No tengo mucha experiencia controlando la incertidumbre y cuando uno compensa, cualquier situación puede hacernos creer que algo estamos haciendo mal.

Quisiera creer que no todo lo hacemos mal, pero ¿Los demás deben cargar con los ciclos que no hemos cerrado o tenemos algo que esas personas no tienen?

Coraje, eso es lo que tenemos, el cual es un muy mal consejero, porque no nos deja vivir tranquilos, nos acecha, pero son nuestros miedos. Miedo a perder a personas importantes, a salir de nuestra zona de confort, pero lo más relevante, miedo a conocernos.

Compensamos tanto que a veces, nos parece ridículo que nuestro mayor enemigo sea el conocimiento preciso de nosotros mismos. Le damos defectos, conflictos y sentimientos a otras personas que no tienen la culpa de nuestra falta de coraje, pero ante el miedo, porque si, tenemos coraje, pero del que se vuelve como un veneno.

Ese coraje no nos lleva a ningún lado, porque nos amarra a lo que no queremos dejar ir.


Cuando dejemos de compensar, habremos ganado un ser limpio.


Love of my life

Aceptar lo que sientes

Somos eternos guerreros cuando se trata de guardar nuestros sentimientos con tal de que el otro, al que creemos nuestro enemigo, no vean lo débiles que somos ante el, por eso preferimos tomar la pistola y atacar, aunque al final el único lastimado sea uno mismo por haber hecho sufrir a la otra persona.

Si todos fuéramos más sinceros con nosotros mismos no habría tantos ataques a esas personas que lo único que hacen, es querernos y apoyarnos cuando los compañeros de guerra han desaparecido.

Somos tan traicioneros que nos dejamos en plena batalla o en el mejor de los casos, iniciamos la guerra y luego pedimos paz, pero, ¿Está bien sabotearnos de esa manera o solo es una forma para demostrar que los demás tienen poder sobre nuestros sentimientos, poder que al final, queremos recuperar?

La vida te enseña que en las acciones lleva un toque de sentimientos, que aunque no son reconocibles, nos hacen la vida de cuadritos, porque si no aceptamos lo que sientes, esos sentimientos terminan manipulándote para que hagas cosas por lo que sientes y no por lo que piensas.

Todos tenemos miedo a quitar ese escudo en nuestros sentimientos, tal vez porque alguna vez fuimos lastimados, que preferimos hacer a un lado toda la cursilería. Cuando se trata de una amistad o una relación amorosa, somos tan locos que primero nos ponemos a la defensiva antes de pedir la paz.


Los sentimientos no son para toda la vida, no dejes que te declaren la guerra.



Love of my life